"Que
romántico era pensar hace un par de años en la futura izquierda de
Latinoamérica, democrática, por la justicia social, la equidad social,
un estado de derecho, los votantes realmente eran la mayoría.
Sin
embargo el cobre de Andrés López Obrador salió a la vista de todos a
partir de los video escándalos, tratando de tapar el sol Perredista con
un discurso barato, el famoso "complot"; como dice el dicho, una imagen
dice más que mil palabras, aquí los videos, con audio, descubrieron una
corrupción que habló, más que un millón de planas.
La
izquierda del tercer mundo Perredista, en la que vivimos en México,
deja muchos suspiros en comparación con la izquierda del primer mundo.
Basta con escuchar los elocuentes discursos de José Luis Rodrigues
Zapatero, el aplomo y temple con el que se dirige a su nación,
defendiendo fuertemente su postura ante el congreso español en
comparación con los discursos cantinflescos, mentirosos, intrigantes,
chismosos, desesperados, groseros, y llenos de frustración de Andrés
López Obrador.
Desde
el "complot", el "ya cállese Sr. Presidente", las "chachalacas", y
sobre todo ahora con la gran irresponsabilidad social al estar guiando
directo, sin escalas a confrontaciones subliminales y gravemente
agresivas, haciendo el intento de manipular a una parte del pueblo, que
confían en él pagándoles $200 diarios para que estén en el plantón, en
una segura confrontación de carne de cañón con toda la escuela corrupta
y del estilo Priísta.
Fox
ante sus discursos le pedían que mejor no hablara, sin embargo los
discursos pronunciados causaron la imagen de un hombre de buena
voluntad, recordando que los Perredistas y Priístas no lo dejaron
trabajar, pero Andrés López Obrador con su boca, perdió la silla de la
presidencia, se la arrebataron como un juego de sillas y se dio gran
sentonzazo ante el silencio de millones de votantes que reaccionaron
ante la imagen de un peligroso líder social dejando al PRD como un
partido de segunda, de macheteros, en un país que pretende salir de ese
tercer mundo, dejando solo en suspiros a aquella izquierda de primer
mundo.
Los
seguidores de la izquierda mexicana Perredista, configurada
principalmente por intelectuales que eran estudiantes de los sesentas,
quieren imponer su frustración de ideas caducas de los años sesenta,
ante un gobierno completamente diferente al de esa época sin comprender
que están haciendo inconscientemente la misma clase de opresión e
imposición que recibieron en su juventud al intentar imponer
antidemocráticamente a un personaje, que en esa época pudiera haber
sido el momento adecuado, pero actualmente representa a un líder fuera
de época, viejo, molesto, y explotando una imagen carismática de
lástima por el viejito inconforme gruñón y gritón.
Ahora
con la boca llena de arrogancia Andrés López Obrador y estos
intelectuales llaman "pirruris" a los que votaron por el PAN y los que
"circulan por Reforma", pensando supuestamente en una polarización en
México, cuando ellos mismos con su torpe miopía y arrogancia la han
creado, sin darse cuenta que la gente que ellos llaman "pirruris" son
empleados que trabajan en Reforma, que están bien informados, que
cuentan con Internet y medios para comprar el periódico y leer, que no
solo tienen negocios sobre Reforma si no también en el centro de la
ciudad y que es en gran parte la clase media, de la cuál por medio de
estas PYMES influyen en más del 90% en la economía al proveer de
productos y servicios a las grandes empresas.
Además
de proveer fuentes de trabajo, esta clase media, trabajadora, ya
golpeada económicamente, la que dudaba en dar o inclusive dio su voto
al mismo Andrés López Obrador es la que están golpeando gravemente no
solo con los plantones si no también verbalmente al etiquetarlas de
"pirruris" y polarizar así a la sociedad mexicana.
Recordemos
que la mayoría de estos "intelectuales" viven cómodamente como
"pirruris" sin la necesidad de tener que trasladarse al centro o
Reforma para trabajar, manifestándose de ves en cuando como turistas,
en Reforma, y descansando cómodamente los fines de semana en sus casas
de campo.
Provenientes
de clases sociales acomodadas de la misma clase social que le dio los
recursos para viajar y vivir mejor que al pueblo que quieren "ayudar" y
"representar" siendo estos intelectuales verdaderos júniores o
"pirruris sociales" los cuáles no tienen la más remota idea de lo que
es pasar hambre por la falta de un empleo o la quiebra de un negocio
porque siempre han tenido lo que necesitan.
La
izquierda Perredista, pasó de la idea por el bien de todos, la
democrática, la justicia social, la equidad social, un estado de
derecho, a un revés del voto.
"por la boca muere el peje"
Arch, Maif Luis Gerardo Ribé